Historia de superación

"Las Isa" fueron diagnosticadas con leucemia, atravesaron el tratamiento juntas y se volvieron amigas inseparables

Las pequeñas tenían 4 y 5 años cuando recibieron el diagnostico médico que marcaría sus vidas. En la amistad encontraron un refugio y juntas atravesaron las etapas más duras de la quimio. Las pandemia las separó, pero encontraron la manera de seguir en contacto. Dos años después, se volvieron a encontrar más fuertes que nunca.

Por La Opinión Austral


Todo comenzó en noviembre de 2019 cuando a Isabella, una pequeña de cuatro años le diagnosticaron leucemia. Ella es de Villa Gesel, pero junto a su familia se mudaron a Mar del Plata para hacer el tratamiento de quimioterapia.

En el Materno infantil conoció a otra Isabella, de cinco años y oriunda de Balcarce, que padece la misma enfermedad. Quiso el destino que les tocara compartir habitación y juntas comenzaron con sus quimios, punciones, esperas de los resultados de las biopsias, análisis, limpieza de los catéteres, alguna que otra batalla con sus prepagas, idas y venidas, autorizaciones y esperas.

La amistad fue el refugio que les permitió transitar por las etapas más difíciles y darse fuerza una a otra. Cuando la quimioterapia daba sus batacazos y llego el momento en que se les empezó a caer el pelo, no lo dudaron: “Que nos pelen a las dos. Juntas.”, resolvieron. Así se hizo. "¿Quién se iba atrever a contradecirlas?", contó a través de su cuenta de Twitter, Marcela Ojeda, periodista y amiga de la mamá de la Isa de Gesell.

Junto a sus padres, “Las Isa” supieron militaron la donación de médula ósea, plaquetas, sangre y, la ahora, Ley de Oncología Pediátrica.

Unos meses después llegó el aislamiento por la pandemia de Coronavirus. Aunque continuaron con sus tratamientos, ya no podían compartir tantos momentos juntas.

La vida no se detiene y "Las Isa" debían comenzar una nueva etapa. Los primeros años del ciclo educativo lo hicieron en la Escuela Domiciliaria y Hospitalaria N° 508 Madre Teresa de Calcuta. Como tantos niños en situaciones similares, contaron con el apoyo, cercanía, entrega de la maestra Mariela, que les permitió seguir con sus aprendizajes.

Pese a la distancia, los tiempos de híper comunicación les permitieron a las amigas seguir en contacto: se hablaban por teléfono, hacían video llamadas y por supuesto se ponían al día de cómo era volver primero al Jardín y, más tarde, comenzar 1° grado.

Este viernes les llegó el momento de quitarse los catéteres y la alegría fue por partida doble. Es que después de un largo periodo sin verse, las pequeñas se reencontraron en el control médico.

Y ahora, más que nunca todo está "espectacular", diría la Isabella de Gesell. Es que ambas saben que pase lo que pase, siempre serán de esas "amigas para siempre"

Noticias relacionadas

Por

Noticias relacionadas

Comentarios
Seguí leyendo

Lo más leído

Más noticias