Domingo 2 de Diciembre de 2012
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Rehabilitación del fallido y administración fraudulenta
Domingo 2 Dic 2012
La inhabilitación del fallido es uno de los efectos personales de la declaración de la quiebra y está específicamente regulada en el artículo 236 de la Ley de Concursos y Quiebras N°24.522 (LCQ). En términos generales, la citada inhabilitación implica –según la norma del artículo 237 del LCQ- que el fallido “no puede ejercer el comercio por sí o por interpósita persona, ser administrador, gerente, síndico, liquidador, o fundador de sociedades, asociaciones, mutuales y fundaciones. Tampoco podrá integrar sociedades o ser factor o apoderado con facultades generales de ellas”
La inhabilitación que corresponde tanto cuando el fallido es una persona física, como cuando se trata de una persona jurídica, en cuyo caso la misma se extiende a las personas físicas integrantes del órgano de administración, viene impuesta por el artículo 234 de la LCQ al establecer que el fallido queda inhabilitado desde la fecha de la quiebra.
Con relación hasta cuándo permanece en esta situación el fallido, el citado artículo 236 dispone que “La inhabilitación del fallido y de los integrantes del órgano de administración o administradores de la persona de existencia ideal, cesa de pleno derecho, al año de la fecha de la sentencia de quiebra, o de que fuere fijada la fecha de cesación de pagos”. 
Ahora bien, hay que tener en cuenta que dicho plazo puede ser reducido o dejado sin efecto por el juez, cuando media un pedido de parte, y para que ello ocurra el inhabilitado no debería encontrarse incurso en delito penal.
Cabe indicar que respecto a las personas jurídicas la duración de la inhabilitación es definitiva, salvo determinados casos donde medie una conversión de la quiebra o cuando hubiera concluido la quiebra.
En el caso que el fallido hubiera sido sometido a proceso penal la inhabilitación se prolonga hasta el dictado del sobreseimiento, absolución o cumplimiento de condena, lo que ha generado reclamos por quienes han sabido quedar sujetos a la inhabilitación en virtud de la falta de resolución en la sede penal. 
Al respecto un reciente fallo –agosto del 2012- de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Comercial, Sala B, trató el reclamo de un fallido sometido a proceso penal por haber alterado su patrimonio en fraude de sus acreedores. En sede penal el fallido había sido sobreseído, pero su sentencia no estaba firme toda vez que se encuentra tramitando un recurso de casación, habiendo transcurrido doce años de inhabilitación. En ese contexto, el fallido reclamó la rehabilitación la cual fue rechazada en la primer instancia, y al tiempo de dictaminar la fiscal general resaltó en primer término que la inhabilitación tiende a tutelar el crédito y la seguridad del tráfico mercantil y que carece de carácter represivo –cfr. expediente n° 117.804.
Asimismo, al dictaminar la fiscal expresó que “Como delito contra la propiedad, el delito de administración fraudulenta supone la causación de un perjuicio susceptible de afectar el orden público económico y tráfico normal de los negocios” –expediente n° 117.804-, y agregó que “En orden a todo ello, en el caso, que se encuentra configurado el presupuesto fáctico previsto por la LQC: 236 para prorrogar la inhabilitación oportunamente dispuesta en este proceso falencial, con la extensión prevista por dicha norma”. Es decir que en opinión de la fiscal cabe continuar con la inhabilitación hasta tanto se resuelva en casación aunque han transcurrido doce años.
Al tiempo de decidir la Cámara compartió los fundamentos de la fiscal general remitiéndose a lo expuesto por la misma, y rechazó el recurso interpuesto y con ello el pedido de rehabilitación del fallido, hasta tanto la sentencia dictada en sede penal quede firme.
Resta decir que el fallo citado con el respectivo dictamen, cuyos fundamentos pueden dar a una serie de opiniones encontradas, pone de resalto el alcance de la letra de la LCQ, y advierte a los fallidos de las consecuencias que sus actos pueden implicar.

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Estefanía Mouriño
emourino@nuevajuridica.com.ar
Domingo 2 Dic 2012