Jueves 26 de Mayo de 2016
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Reportaje al cantautor
“Gato” Ossés y la búsqueda incansable: “Santa Cruz es un sueño eterno”
Aunque los viajes a la tierra que lo vio nacer no son tan frecuentes, el autor patagónico siempre tiene algo para aportar desde donde le toque estar. Esta vez lo encontramos echando una mirada crítica a determinados aspectos relacionados con la gestión cultural, aunque también, como es frecuente en él, destacando todo aquello por lo que vale la pena mantenerse en pie.
Jueves 26 May 2016
“La Patagonia es infinita”, sentencia Ossés.

“La Patagonia es infinita”, sentencia Ossés.

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Conversar con el “Gato” Ossés resulta siempre una experiencia fantástica. Sea personal o “virtualmente”, ya que el uso de las herramientas con las que contamos actualmente nos permite mantener contacto, relacionarnos y escuchar. Sobre todo eso: Escucharnos. Y reflexionar. 
Entre tanto que siempre el “Gato” tiene para dar, últimamente se encuentra muy abocado a escribir y a trabajar en dos proyectos de investigación para presentarse a diferentes becas. Uno de ellos tiene que ver con las máscaras y su relación con los ritos ancestrales, algo sobre lo cual escribió para este mismo espacio hace un par de semanas. 
En la siguiente entrevista, el cantautor -nacido en la localidad de Perito Moreno en 1945-, reflexiona sobre lo que ocurre con la gestión cultural en nuestra provincia y Patagonia, entre otros puntos que valen la pena repasar.

LOA: ¿Pasan los años y qué cosas sentís que francamente extrañas de Santa Cruz o de las ciudades donde fuiste creciendo?
Héctor Ossés: Santa Cruz es un sueño eterno, se podría decir, parafraseando (al libro de Andrés Rivera). No me desvinculé nunca de la provincia ni de la Patagonia. No es necesario estar físicamente en algún lugar. Si fuera así, tendría que repartir el cuerpo (y el alma) entre Paso Roballos, Gregores, Perito Moreno, la zona petrolera. O, para decirlo mejor, tendría que repartirme entre atlántico, meseta y cordillera. El remedio es la sublimación de todo eso. 

LOA: Aún así, cada tanto se da la posibilidad de volver a la Patagonia para tocar o charlar con amistades, ¿esos viajes son cada vez más o menos frecuentes?, ¿por qué?
HO: Los viajes son menos frecuentes. Van al ritmo de la menor frecuencia de las contrataciones, de la ausencia en la programación de los festivales. 
Hace años que vengo protestando en reportajes, en mis notas, por la falta de compromiso de los gobiernos. “Fondos públicos, caprichos privados”, escribí hace mucho. Todo lo que crecimos como artistas (si es que hemos crecido), fue a pesar del rechazo de los programadores artísticos de los festivales. Pasa lo mismo en Chubut. Es que vincularon la música con el espectáculo turístico y parece que la música patagónica no cierra en esa ecuación. Es como decía la historiadora Susana Bandieri: La revista National Geographic publicó una extensa nota sobre la Patagonia, pero sin habitantes. 
Pero de todas maneras, siempre hay un ritmo de visitas, de actuaciones, de charlas, conferencias. Necesito hacerlas para alimentar mi relación con la tierra y también porque es mi único ingreso (aparte de la jubilación). 

LOA: Más allá del canto o la poesía al servicio de la música -y viceversa-, ¿qué hay de tus obras literarias?, ¿estás concluyendo algún trabajo nuevo o redireccionando algún otro?
HO: Soy cantor, músico, autor y escritor tiempo completo. Los resultados físicos son: La trilogía* que me sirve de soporte para mi ponencia sobre la música patagónica y varios libros. “Patagonia, ficción y realidad” va por la segunda edición. Se vendieron los primeros mil ejemplares uno a uno, en quioscos, librerías, presentaciones, actuaciones. 
Estoy trabajando en dos proyectos de investigación para presentarme a diferentes becas. Uno de ellos tiene que ver con las máscaras y su relación con los ritos ancestrales. Algo de eso hay en la nota que publicó Arte y Cultura hace poco, “Contraseña”. Por otra parte, lo que yo llamé “biblioteca insondable” sigue dándome datos: La Patagonia es infinita.

LOA: ¿Qué aspectos de la política de gestión cultural -de nuestra provincia- sentís que vuelven a la primera plana cíclicamente, pero nunca en los papeles logran afianzarse hasta establecerse definitivamente?, ¿qué discusiones nos debemos?
HO: Cuando hablé de los programadores artísticos, me refería también a las políticas culturales. No hay convicción respecto de trabajar sobre contenidos patagónicos. Hace unos tres años se realizó un congreso patagónico en Neuquén, organizado por Cultura de Nación. Fui uno de los disertantes. Trabajé sobre una cuestión que a veces no tenemos en cuenta: La población de la Patagonia se triplicó (y en algunas provincias se cuadruplicó) desde los años setenta hasta ahora. Digo los setenta porque en ese momento había una especial voluntad política de dinamizar contenidos de la región. La masiva afluencia de pobladores de otros puntos del país licuó las expresiones que recién estaban emergiendo. Volvió el contador a cero. Porque es relativamente fácil hacerse patagónico desde el corazón, pero desde las tripas es más difícil. 
Creo que hay que trabajar sobre la identidad. Muchos niños y jóvenes santacruceños tienen a sus mayores en otras tierras. La tradición oral no se puede realizar a favor de la Patagonia. Los mayores quedaron “allá”. Hay que trabajar en la integración de culturas, bucear en el modo de hablar, buscar los acentos diversos y encaminarlos hacia un encuentro. Es necesario construir puentes entre universos diferentes. 
Para realizar ese trabajo hay que acudir a los historiadores espontáneos y a los científicos. A los músicos de cualquier procedencia, a la temática de esos músicos y a los músicos profesionales. A los que escriben acerca de cada pueblo, de cada barrio, de cada familia. Es necesario crear espacios y creer en esos espacios. La gente tiene muchas cosas para decir y hacer respecto de la cultura. Hay que recolectar y sintetizar. El trabajo que tendría que hacer la gestión cultural lo están realizando los artistas por su cuenta. 
En lo personal, hace por lo menos seis años que Cultura de la provincia no me llama ni responde mis llamados. “Patagonia, ficción y realidad”, por ejemplo, no fue presentado en la Feria del libro de Buenos Aires y yo creo que es un libro significativo.

LOA: A esta altura de la vida, ¿el “Gato” sabe y busca o el “Gato” desconoce y disfruta? 
HO: Es mejor desconocer para poder seguir buscando. O por lo menos partir de un punto retórico de ignorancia. Mientras haya lugar para el asombro, hay posibilidad de disfrutar.

*Trilogía:
Patagonia al Sur (2007)
Gato Ossés en el camino (2009)
Patagonia ADN (2011)
Jueves 26 May 2016