Lunes 30 de Septiembre de 2013
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Caleta Olivia
Investigan complicidad de celadores en fuga de preso
Se trata de un suboficial y un agente de la Comisaría Seccional Tercera que estarían seriamente comprometidos con la fuga de Gonzalo Fabián Ibarbia, ocurrida el martes 24 de setiembre. En el domicilio de uno de ellos se encontró el número de teléfono de la cómplice del ex prófugo detenido por narcotráfico. Todavía no fue separado el jefe de la dependencia. Interviene la Justicia Federal.
Lunes 30 Sep 2013
La Justicia Federal se hizo cargo de la causa vinculada  a la escandalosa fuga que protagonizó Gonzalo Fabián Ibarbia desde la Seccional Tercera de Caleta Olivia.

La Justicia Federal se hizo cargo de la causa vinculada a la escandalosa fuga que protagonizó Gonzalo Fabián Ibarbia desde la Seccional Tercera de Caleta Olivia.

Una doble investigación interna ordenada por la Unidad Regional Zona Norte de la Policía de Santa Cruz permitió establecer que un suboficial y un agente de la Comisaría Seccional Tercera de Caleta Olivia estarían seriamente comprometidos con la fuga de Gonzalo Fabián Ibarbia, ocurrida el martes 24 de setiembre. Horas más tarde, el fugado fue atrapado en Viedma debido al vuelco que protagonizó con el auto que utilizó en su huida.
El cabo Ariel Villarreal y un agente de apellido Chazarreta ya fueron separados de sus funciones, mientras se sustancia la investigación por la fuga del acusado de narcotráfico Gonzalo Ibarbia desde la Seccional Tercera de Caleta Olivia. Sin embargo, el comisario Miguel Angel Carrasco permanece en su puesto a pesar de que, siendo jefe de una dependencia, tiene la responsabilidad de controlar el comportamiento de sus subordinados, aún cuando no tuviera relación directa con la fuga que a todas luces habría respondido a un plan urdido entre Ibarbia y uniformados.
Hay que recordar que recientemente el director de un presidio de Neuquén fue desplazado por la huida de un preso que se escondió dentro de un mueble y también ocurrió algo similar con un jefe de la Alcaidía de Comodoro Rivadavia, al descubrirse el presunto caso de un celador que traficaría droga entre los internos.
Además de gozar de una presunta protección interna de la Policía de Santa Cruz, el comisario Carrasco se habría ocupado de lanzar un mensaje de advertencia a través de un medio periodístico de su entorno, mediante el cual se indica que entablaría acciones legales a otros que conjeturaron sobre la posibilidad que fuera separado del cargo.

Pistas 
Lo concreto es que llama poderosamente la atención, según se deduce de una de las investigaciones internas, que Carrasco no supiera que el individuo detenido en Perito Moreno por la Gendarmería Nacional vendría entablando hace tiempo cotidianas partidas de truco y del juego de dados conocido como “la papa” con algunos de los subalternos que tenían la misión de vigilarlo.
Por otra parte, de acuerdo a datos que suministraron fuentes consultadas por el Diario Patagónico, personal de la División Delitos Complejos y Narcotráfico allanó la vivienda del cabo Villarreal, donde se habrían incautado elementos que probarían la relación de este con Ibarbia.
Entre ellos se encontraría un papel donde estaría anotado el número de teléfono celular de Sandra Díaz, la mujer que junto a dos niños también iba en el Peugeot 307 con el que fugó Ibarbia y luego volcó en proximidades de General Conesa, tras lo cual los heridos -la mujer y los pequeños- fueron trasladados a un hospital de Viedma.
Hay que recordar que el accidente se produjo alrededor de las 8 del martes 24 de setiembre y en un principio se dijo que la fuga habría ocurrido a las 4 de ese día.
En consecuencia, queda claro que debido a la distancia que alcanzó a recorrer el auto, el gran escape se produjo a la medianoche o bien en los últimos minutos del lunes 23.
Además, como quedó reflejado en los informes que difundieron este diario y otros medios periodísticos a pesar del hermetismo en esferas oficiales, Ibarbia -que fue atrapado por la Policía rionegrina cuando se alojó en un hotel de Viedma- ni siquiera necesitó limar barrotes ni forzar puertas para escaparse de la comisaría de Caleta Olivia, ya que había sido dejada sin llave la salida de la cuadra de calabozos.
Sugestivamente, ningún integrante del personal de guardia de la Seccional Tercera notó que luego avanzó por un pasillo de oficinas y se trepó al paredón del patio externo para ganar la calle, donde supuestamente ya lo esperaba alguien -probablemente la misma Sandra Díaz- con el auto en marcha.

Interviene la Justicia Federal 
En el caso de la escandalosa fuga inicialmente tomó intervención la Justicia de Santa Cruz a través del Juzgado de Instrucción que se encuentra a cargo de Mario Albarrán, con la participación del fiscal Gabriel Contreras.
Se esperaba que desde ese ámbito se librara un exhorto al Juzgado de Viedma para disponer el traslado del fugado hacia Caleta Olivia, el cual iba a quedar alojado en la Alcaidía, pero ello se demoró. En parte porque no había disponibilidad de viáticos para el personal policial que debía ir en su búsqueda.
En medio de esta dilación, intervino el Juzgado Federal de Caleta Olivia que tiene como titular a Marta Yáñez, habida cuenta que Ibarbia está a disposición de ese fuero por haber cometido un delito vinculado a la Ley Nacional 23.737, es decir por narcotráfico.
En tal sentido, Diario Patagónico pudo saber que a partir del viernes la causa de la fuga ya está en poder de la Justicia Federal, la que de un momento a otro (si es que ya no lo hizo), encomendaría a efectivos de la Policía Federal o de Prefectura Naval la misión de traer desde Viedma al recapturado.
Pero además, es de suponer que también se hará cargo de nuevas investigaciones para confirmar y hasta ampliar responsabilidades sobre quienes tuvieron directa e indirectamente la misión de vigilarlo y para determinar si existieron retribuciones económicas para facilitar su fuga. (Foto / Diario Patagónico)
Lunes 30 Sep 2013