El senador kirchnerista defendió el proyecto oficial de la Ley de Glaciares, pensado para preservar las reservas de agua y aclaró que se suspenderá la actividad minera si se comprueba contaminación. Afirmó que las retenciones son “bajas” y pidió reformar “los contratos de los ‘90”. Descartó un nuevo veto presidencial.
Después de haber aprobado dos proyectos por unanimidad sobre el mismo tema en los últimos tres años, el Senado podría volver a tratar en los próximos meses una nueva iniciativa para preservar los glaciares.
Pero para que se concrete esta curiosa situación, Diputados deberá terminar de aprobar el acuerdo sellado por el senador kirchnerista Daniel Filmus y el diputado opositor Miguel Bonasso. Este escenario es un ejemplo de la complejidad que implica el debate por una ley que intenta proteger el agua, pero que pone en el foco de la discusión a la minería.
En un clima colmado por acusaciones cruzadas y denuncias de corrupción, la Cámara baja no pudo concretar la aprobación del dictamen conjunto acordado entre el Frente para la Victoria (FPV) y la oposición. El pacto se desvaneció pronto.
Pese a fomentar el acuerdo, el oficialismo pidió una prórroga de 15 días en el recinto para estudiar el proyecto, el arco opositor se negó y le torció el brazo: el kirchnerismo votó en contra, pero el proyecto fue aprobado en general. En plena discusión artículo por artículo, la oposición se quedó sin quórum y postergó su aprobación hasta que se reanude la actividad legislativa, la semana próxima.
Filmus, artífice del trato con la oposición, defiende su proyecto para preservar el agua, acepta discrepancias dentro del bloque por el dictamen conjunto y sostiene que la presidenta promulgará cualquier ley sobre glaciares que apruebe el Congreso.
Sobre el voto en contra de los diputados del FPV, pese al acuerdo, el senador indicó que “se alcanzó a última hora”, reconoció que es un tema que viene desde hace mucho tiempo, pero aclaró que “los términos precisos del acuerdo traen polémica. Las provincias cordilleranas, que están más avanzadas en este tema, querían esos 15 días para analizar y como no los hubo, se votó en contra”.
Reconoció que “hay provincias que van a volver a discutirlo. Algunos se manifestaron de acuerdo y probablemente otros que estén en desacuerdo. Puede ser que haya distintas opiniones. Es una discusión que no tiene que pasar por una posición en contra o a favor de la minería. Se trata de averiguar si la minería puede afectar los glaciares. El objetivo del proyecto tiene que ver con cuidar el agua. Hacemos todo lo posible para que los distintos sectores se sumen a esta causa nacional, que es cuidar las reservas de agua de la Argentina”.
Sobre las reticencias planteadas por provincias cordilleranas como San Juan, que en algún caso, como el caso del diputado sanjuanino Daniel Tomas, tildó el acuerdo de “extremista”, Filmus sostuvo “diría que es un proyecto correcto. Extremista es no poder hacer minería en ningún lugar de la cordillera, pero lo que estamos definiendo es sólo el 1,5% de su territorio. Si justo hay que hacer minería en ese 1,5%, le diría a Tomas que sí es un proyecto extremista. Igualmente, creo que es una discusión válida”.
Respecto del debate en el Senado, Daniel Filmus sostuvo que “tengo una posición y la defenderé. Cuando se tratan temas de Estado, los proyectos tienen que ser votados por unanimidad. Eso también brinda garantía a las empresas que vienen a invertir”.
Confió en que el proyecto se pueda aprobar sin demoras, “aspiro a que haya comprensión respecto a que este proyecto reúne las mismas condiciones que el anterior. Quizá en algún punto tiene alguna perspectiva más o menos proteccionista, cada uno lo ve a su manera. También escuché críticas desde el otro lado: las organizaciones ambientalistas fundamentalistas dicen que protege poco”.
Sobre si existen garantías respecto de que no habrá un veto presidencial esta vez, Filmus fue categórico: “¡Sí!”, indicó y confió “el diputado (Agustín) Rossi me contó que la llamó a China (en la gira oficial) durante el debate en Diputados, para consultarle y ella le dijo que privilegie la defensa los recursos naturales. Pero si había algún pícaro que esperaba mandarle el mismo proyecto que ya había vetado para forzarla, esa posibilidad ya no existe”.
Sobre las acusaciones de ser “cómplice” de Barrick Gold, el senador del Frente para la Victoria sostuvo que “las acusaciones de la oposición sólo se fundamentan en una foto. La minería tiene que venir a la Argentina. Nadie se imagina un país sin minería, pero hay que avanzar en la reformulación de los contratos de los noventa. Las retenciones y los recursos que quedan en la Argentina son bajos respecto de otros lugares del mundo”.
Filmus destacó que se impulsa una ley “para que haya un estudio respecto de los glaciares. Si se determina que es perjudicial, lo correcto sería no sacrificar ni arriesgar las condiciones de salud de la gente. Estamos hablando sólo del 1,5% de la cordillera, no puedo pensar que no haya empresas rentables en minería que utilicen el otro 98,5%”.
Judicialización
Ante la posibilidad de que las provincias cordilleranas apelen a la Justicia tras la aprobación de una ley nacional más restrictiva que la normativa provincial, Filmus evitó dar precisiones sobre el tema, aunque citó un ejemplo de la ley de bosques. “Hay una parte de jurisprudencia de la Corte Suprema respecto de la ley de bosques en Salta. El año pasado la Corte intervino en la defensa de los recursos naturales, cuando comprobó que en el último año del anterior gobierno provincial se habían cedido para desforestar muchas más miles de hectáreas que de costumbre. La Corte lo hizo volver atrás”, explicó. Y advirtió: “El Poder Judicial está para intervenir cuando las leyes se violan”. (Fuente: La Nación)