Sabado 31 de Julio de 2010
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La importancia de la amistad y la solidaridad
 |  Martes 20 de Julio de 2010
(Columna especial para la Red de Diarios en Periodismo Social).- En los tiempos que corren, donde todo urge y los tiempos apremian, es conveniente hacer una pausa y tomarnos el tiempo necesario para reflexionar acerca de la amistad y los valores que hacen de ella una genuina relación.
La amistad es un vínculo afectivo que un sujeto establece con otro sujeto o varios por compartir intereses, aficiones, inquietudes y creencias en común; esto constituye así la base de todo vínculo afectivo amistoso. Entonces lo primero que se puede rescatar es el acto de compartir, es decir, que cada uno da una parte de aquello que tiene a otra persona, y lo hace porque así lo desea. 

Es necesario tener presente que los seres humanos son esencialmente sujetos sociales, que crecen, viven y maduran en sociedad. Por ello, la sociabilización, a través de las relaciones amistosas que cada uno pueda tener, es parte fundamental de la vida. Estas relaciones si bien varían en según las etapas de vida y el grado de importancia que cada quien les otorgue, todas brindan sentimientos de compañerismo, solidaridad, apoyo mutuo -incondicional- y ayudan a tener un buen desarrollo personal emocional, aprendiendo valores importantes como lealtad, confianza, empatía y respeto con otros, sin esperar nada a cambio.

Es muy importante poder rescatar el valor que tiene la amistad en lo que respecta a la solidaridad y el apoyo mutuo. Los amigos son personas que comparten una parte importante de la vida y quienes, basados en el desinterés por brindar amor, cariño y compañerismo, sin esperar recompensa a cambio, hacen del sentimiento de solidaridad una base instituyente de ese lazo afectivo. La mutua ayuda desinteresada también constituye uno de los pilares principales de las relaciones amistosas, donde cada quien se entrega a sí mismo y brinda lo mejor que tiene de sí para compartir con los otros. Es lo más valioso de las relaciones amistosas: la solidaridad y la mutua ayuda desinteresada.
Cada persona necesita contar con un apoyo, una red de contención y apoyo mutuo con quien compartir situaciones alegres y tristes, establecer un encuentro en común de reciprocidad. De este modo, depositamos en los amigos cariño y simpatía, armando un lazo afectivo que muchas veces es para toda la vida; y para que esto ocurra es necesario cultivarla y nutrirla día a día, en la medida de las posibilidades, buscar el modo de seguir con el contacto afectivo para que esa amistad continúe su evolución y siga creciendo.

Gracias a las amistades cada sujeto se va conociendo, creciendo, desarrollando en diferentes aspectos de la vida cotidiana, contando con la compañía necesaria que nos brinda seguridad, confianza y fortaleza en sí mismos y el entorno. De este modo, y en compañía de amigos, disminuyen miedos y ansiedades frente a situaciones negativas, ya que son un punto de apoyo e interacción íntimo que nos brinda la necesaria confianza para sobrellevar esos momentos. Lo más maravilloso de la amistad es disfrutarla, ayudarla a crecer y compartir con amigos parte de la vida. ¡Cuidémosla!

Por Lic. Rosina Duarte
Psicóloga Infanto-Juvenil. UBA
Coordinadora del Primer Programa Argentino de Formación en Primera Infancia y Crianza (http://primerainfanciaycrianza.blogspot.com) 

 |  Martes 20 de Julio de 2010