Domingo 21 de Abril de 2013
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Situación económica
Inmuebles y vehículos siguen siendo un buen refugio
Si bien los aumentos en los alquileres en el 2013 tuvieron un incremento “más moderado” año a año, los valores vienen acompañando el ritmo del crecimiento inflacionario. En tanto la variedad de vehículos, sobre todo los de alta gama, ha crecido muy por encima de dicho índice, y hoy un auto comprado 0 Km el año pasado se puede vender, usado, a mejor precio de lo pagado nuevo.
Domingo 21 Abr 2013

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Un repaso por los clasificados de los diarios nos deja ver que la oferta de inmuebles en alquiler como la venta de vehículos sigue estando a la orden del día.
En el caso de los inmuebles, son muchos los que apostaron a ahorrar “en ladrillos”, pero pese al crecimiento de la oferta, en Río Gallegos la demanda sigue siendo sostenida. Aún así y conscientes los dueños de que la capacidad de pago de los inquilinos se viene ajustada, producto de subas salariales contadas, en el 2013 el incremento en la renta se ha moderado un poco, pero de igual manera sigue acompañando la proyección inflacionaria de las consultoras privadas.
Es que un departamento de dos dormitorios ubicado en una zona céntrica, que en 2012 se podía alquilar en 2.800 pesos, hoy no se paga menos de 3.500. Es decir un 25% más en un año.
Precisamente lo que ha sido el promedio de incremento salarial en el sector privado, que ve cómo su relación sueldo/alquiler sigue estable. No así la gran masa de estatales que sufrió una caída de su poder adquisitivo, toda vez que no ha logrado, todavía, cerrar una suba de haberes, en tanto su costo de vida ha crecido de manera constante.
A poco de iniciado el 2013, los propietarios comenzaron a afinar el lápiz a fin de ajustar los precios de los alquileres de cara a este nuevo período.
Pero este año la idea que prosperó, según indicaron fuentes del sector a E4, se basó en reacomodar los valores frente a una inflación que no da tregua, pero también hacerlo considerando las billeteras más ajustadas de los inquilinos.
A nivel general se ha observado una mayor oferta de inmuebles, producto de que muchos propietarios o inversores optan, ante el cepo cambiario, ahorrar “en ladrillos”, pero la capital santacruceña sigue siendo punto de llegada de quienes en sus lugares de origen están en peor situación y se esperanzan en encontrar en Santa Cruz una vida mejor. Lo que lleva a que la demanda siga también siendo sostenida, lo que evita que exista una “caída” en los valores de la oferta, pero la suba ha sido más moderada que años anteriores.
No es menor tampoco la realidad de los inquilinos que en su gran universo son simples asalariados, y eso lleva a que el desenvolvimiento de sus salarios sea, también, una pauta para el crecimiento de los valores de los alquileres, pues de nada sirve alquilar si quien lo hace no podrá cumplir a los pocos meses.
Y no es una realidad menor el hecho de que el año pasado la suba de haberes promedio, en el sector privado, acompañó la inflación, a diferencia de otros años que estuvo varios puntos por encima.
A este escenario se le suma que, en el caso de Río Gallegos, los estatales siguen siendo un número importante dentro de las personas económicamente activas y ellos no han tenido, en general, ningún incremento salarial, con excepción de la Policía, algunos profesionales de la medicina, y tangencialmente los municipales.
La combinación de una mayor oferta y subas remunerativas más acotadas ha hecho que las renegociaciones de los alquileres se acomoden a porcentuales algo menores a los del inicio del año pasado, cuando el piso de suba rondaba el 25 por ciento.
Este año ese piso se ubicó en un 20%, aunque en las viviendas más demandadas volvió a rondar el 25% e incluso más para los departamentos o casas de mayor categoría.
A modo de ejemplo, un departamento de dos dormitorios céntrico se ofrecía en 2012 a 2.800 pesos y hoy se está alquilando en 3.500 pesos. En tanto que los departamentos de un dormitorio que oscilaban el año anterior entre los $ 1.550 y los $ 2.400, hoy se ubican entre los $ 1.900 y los $ 3.700 pesos, dando en la punta superior una suba que hasta se puede calificar de excesiva, al ser del 48%.
En cuanto a la demanda, además de la continuidad en la llegada de gente que busca un mejor desarrollo personal en estas tierras, se suman los jóvenes que se van desprendiendo de la casa paterna. 
Años atrás con accesibilidad al préstamo hipotecario, muchos optaban por comprar un departamento, hoy la falta de oferta crediticia, sumada a que en el caso de los existentes la cuota es muy superior a la de un alquiler, la opción primaria sigue siendo la de rentar un inmueble. Según algunos entendidos del sector, hoy el valor de una cuota hipotecaria “triplica con comodidad el pago de una renta”. 
En este punto la irrupción del programa PROCREAR ha moderado esta situación y explica, también, la gran demanda que tuvo y tiene el plan diseñado por el Gobierno Nacional.

El caso de los autos
Hoy en día la frase que mejor caracteriza al mercado inmobiliario es “pasan los años y los autos valen más”. Es que la realidad indica que, en el caso de los autos usados se resisten a bajar de precio y ya son “caros” frente a los 0 Km.
Se da en aquellos modelos con más salida y valor de reventa. En términos nominales pueden valer entre 20% y 35% más que hace tres años. Esto hace que compitan con facilidades que se otorgan para los nuevos. 
Esto hizo que a diferencia de otros años, la venta de autos usados cerró el año pasado con números en baja, pero con la extrañeza que en muchos modelos el precio, lejos de perder valor con el paso del tiempo, sus cotizaciones se incrementaron. Algunos estiman que durante el último período la apreciación que fue en paralelo con el incremento en las unidades nuevas el año pasado.
Desde las asociaciones que nuclean a los empresarios del rubro señalan que de no implementarse algún paquete de medidas que incentive la compra de usados, el precio todavía alto de estos vehículos -sumado a las facilidades que hoy permiten llegar al 0 Km- terminarán tirando otra vez hacia abajo las ventas.
De ahí que fuentes de la Cámara del Comercio Automotor (CCA) y las agencias negocian hoy con distintos bancos la posibilidad de ofrecer líneas de crédito para la compra de usados.
“El nuestro es un sector que en los últimos cinco años creció sin que el que sector financiero nos acompañe. Esto marca una diferencia importante respecto a lo que sucede con los 0 Km. Ahora estamos hablando con directivos de entidades bancarias para ver si podemos implementar líneas de crédito para los compradores”, aseguró a principio de año Alberto Príncipe, presidente de la CCA.
“Quienes comercializamos usados apuntamos al sector con menor poder adquisitivo. Por ende, ofrecer financiamiento es algo de carácter vital”, agregó.
Pero por qué no bajan los precios. Algunos aseveran que la explicación hay que buscarla en la suba de costos y en la inflación. Pero también las limitaciones a las importaciones de varios modelos que eran traídos desde otros países y que provocaron automáticamente el valor de los que se producen en el país, apenas comenzaron las dificultades.
Algo similar ocurrió con los vehículos nuevos en general (que al subir empujan a sus “colegas” usados). Distintos reportes destacan que los 0 Km fueron incrementándose mes a mes.
Así en el mercado santacruceño se puede ver que un Chevrolet Corsa Classic que en 2012 valía 59 mil pesos, hoy se comercializa en 77 mil, lo que indica un alza del 30%, por encima de lo que creció la economía en su conjunto.
En tanto que un utilitario, por ejemplo una camioneta Ford Ranger doble cabina 0 Km, que se comercializaba en febrero de 2012 a 124 mil pesos, un año después su valor de compra 0 Km oscila, como mínimo y de acuerdo al modelo, los 185 mil, mostrando un alza aún mayor que la de los autos, al rondar el 49%.
En ambos ejemplos, si hoy una persona quisiera comprar el vehículo que usamos de ejemplo, pero no 0 Km sino modelo 2012, lo pagaría no menos de 60 mil pesos, lo que nuevo salía 59 mil un año atrás.
En el caso de los utilitarios, la Ford Ranger que, por el cambio de modelo, tuvo una suba más que importante en su valor cero kilómetro, comprar hoy una camioneta modelo 2012, costaría no menos de 150 mil pesos lo que se pagó 124 mil un año antes, es decir pese a perder la categoría de “nuevo”, se apreció un 20%.

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Irene Stur
irenestur@hotmail.com
Domingo 21 Abr 2013